Había una vez un faro cuya luz alumbraba cada vez menos. No
que irradiara menos luz, sino que cada vez tenía menos alcance.
Entonces el encargado de recargar y alimentar la fuente
lumínica, que no por azar llamaremos Héctor Vigna comenzó a poner sus ojos
sobre un grupo de muchachitos que participaban del Integrarte albergado
recientemente por la Municipalidad del pueblo atravesado por el río
Reconquista, que da nombre a la filial local de la SADE y además, a orillas del
cual se encuentra este faro.
Los pibes se entusiasmaron, Integrarte prohijó y la
Municipalidad acompañó y un 18 de marzo la primera edición de “Faro Literario”
vio la luz, aunque parezca una redundancia. El Cine Gran Ituzaingó les quedó
chico y también llevaron su revista a la Biblioteca Nacional.
Para su segundo número luego del terrible tornado que
asolara a Ituzaingó el 4 de abril de 2012, estos muchachitos decían en su
editorial: “Nuestro faro prende su luz después de cada tormenta… irradia con
más vitalidad que nunca, enciende el clima, los colores y los ánimos, hace
renacer los restos y finalmente contagia con su risa de absurdo y esperanza”.
Días después sobrevino la presentación en el teatro de la
Casa de la Pcia. De Bs. As. con la presencia de la Jefa de Cultura de la
Municipalidad, Graciela Ledesma, de Jorge Miranda y la Secretaria de Cultura de
la Casa de nuestra Provincia María del Pilar Ramos y entre el público nuestro
gran escritor Daniel Fuster.
Allí, arriba del escenario, por primera vez en sus vidas
estos chicos leyeron algo del contenido del número 2 de la revista con una
mezcla de nervios y adrenalina alentados por los acordes que brotaban del piano
de la mano del maestro Jorge Vilchez Santisteban.
En ese marco el encargado del faro de Ituzaingó a orillas
del río Reconquista, que no tiene barba ni fuma en pipa y que se llama Héctor
Vigna relató “Ruinas Circulares” tomando la alegoría de Jorge Luis Borges del
hombre que sueña a su hijo no nacido, se refirió a los jóvenes editores como
“sus hijos literarios”.
No tengo que aclarar que el río Reconquista no es navegable
y que no hay en Ituzaingó un faro en tanto construcción elevada en forma de
torre… pero la luz que estos pibes irradian desde sus textos plasmados en la
revista seguramente la va a ver por más cerrada que sean sus noches.
Faro Literario: Ezequiel Akaherajiko, Michelle Bendeck,
David Caceres, Darío Chiapella, Mariana Domínguez, Federico Galvalisi, Rocío
Nigrelli, Evaristo Santana, Santiago Bejarano, Magalí Gonzales, Nahuel Leon,
Angello Ribas, Ludmila Sarsotti.

