Nuestro Faro prende su luz después de toda tormenta... irradia con más vitalidad que nunca, enciende el clima, los colores y los ánimos; hace renacer los restos y finalmente, contagia con su risa de absurdo y de esperanza.
¡Cómo nos alegra el reencuentro con ustedes, lectores! Acaparen nuestras almas volcadas en estos papeles, inmiscuyan las suyas; compartamos el entusiasmo y la fuerza de cada pensamiento hecho arte, de cada sueño deformado y de cada sensación eternizada.
¡Bienvenidos a este oasis, a este remanso de magia!
Belén